Tormenta de verano,
te olvido con alguien que quiere mejor que tú. Amanecer de invierno poco conocido pero que seguro gasta igual de dinero en libros que en alcohol, y no solo colecciona botellas y corazones rotos.

¿Hace cuánto que no te llevas con el romanticismo? ¿Hace cuánto que no le abres tu sinceridad a un hombre? Ahora las mujeres tumbadas en tus sabanas son tus confidentes. Las llenas de ti para quedarte tu vacío, libre de demonios.

Los que entierras con ellas cuando las dejas.

Es ley no dejar con vida a aquellos que conocen tus secretos… No vayan a recordarte un día quién eres de verdad.
Pero tu no eres asesino. Aunque escondas oscuridad; con la que ellas cargan,
cuando las dejas atrás.

 

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El hombre rayo – Ese que te parte por la mitad y luego siempre te mira a los ojos.
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